HISTORIA Rara vez una tarta tiene tanta historia y popularidad como la tarta Sacher o Sacher Torte. Hoy en día son muchos los turistas que acuden a la ciudad donde tuvo origen esta tarta tan sólo con la intención de probar la receta original. La tarta Sacher se preparó por primera vez en el año 1832 por el ayudante de cocina Franz Sacher, que la hizo especialmente para sorprender al príncipe Klemens Wenzel Lothar von Metternich con una tarta que finalmente acabaría siendo en parte de la historia de esta ciudad. Al parecer el jefe de cocina principal del hotel no estaba ausente de su puesto y fue este joven ayudante, que por entonces no había cumplido ni los 17 años de edad, quien tuvo que encargarse de servir al Príncipe. La tarta que preparó sorprendió gratamente a todos los invitados y fue el comienzo de una gran cerrera como cocinero. Desde la creación de la tarta Sacher, hace ya más de un siglo y medio, se ha seguido elaborando de la misma forma y con los mismos ingredientes. La original tarta Sacher se compone de dos mitades de bizcocho de chocolate, y en el medio de los bizcochos una capa de mermelada de albaricoque, y se cubre la tarta con una capa de un glaseado de chocolate intenso. Esta tarta se puede tomar acompañado de crema Chantilly, ya que el bizcocho puede resultar un poco seco.
Eduard, el hijo de Franz Sacher comenzó a preparar la tarta Sacher en una confitería en la que trabajaba, llamada Demel, antes de marcharse y abrir el famoso hotel Sacher, dónde siguió preparando la tarta. Años después de la muerte Eduard, sus herederos mantuvieron una disputa legal durante años con la familia del dueño de la pastelería Demel, para ver quién sería el propietario legal de la receta. La justicia al final dio la razón a la familia Sacher, confirmándolos como los creadores, pero a día de hoy ambos establecimientos siguen vendiendo la tarta Sacher, y son tan similares que la diferencia más apreciable es que la del hotel solo lleva una capa de mermelada y la de la pastelería lleva dos. RECETA Ingredientes Para 8 personas: 175 gr de azúcar 175 gr de mantequilla 7 huevos 175 gr de chocolate amargo 50 gr de almendras molidas 100 gr de harina mermelada de albaricoque Para la cobertura: 150 gr de chocolate de cobertura 2 cucharadas de mantequilla 4 cucharadas de nata líquida mantequilla y harina para el molde Para decorar: almendras frambuesas hojas de menta Elaboración de la receta de Tarta Sacher: En un bol, y con una batidora eléctrica de varillas, bate la mantequilla con el azúcar. Incorpora una a una las yemas de los huevos sin dejar de batir. Funde el chocolate, déjalo templar e incorpóralo. Mezcla la harina con las almendras y agrégalas a la crema anterior con movimientos envolventes. Utiliza una varilla manual. Incorpora las claras a punto de nieve suavemente. Unta un molde (de base desmontable) con mantequilla y espolvórealo con harina. Vierte la mezcla y hornea a 175ºC durante 10 minutos. Baja la temperatura a 165ºC y hornea durante 30 minutos más. Deja templar y desmolda. A continuación corta la tarta en dos capas y extiende la mermelada de albaricoque en la inferior. Tápala con la otra capa de bizcocho. Funde el chocolate, agrega la mantequilla, disuélvela y agrega nata líquida. Cubre la tarta Sacher y decórala con unas almendras, unas frambuesas y unas hojas de menta. Antes de servir, introdúcela en el frigorífico para que el chocolate se endurezca. Consejo
Si vas a Viena, no dudes en acercarte al hotel Sacher, en pleno centro de la ciudad, donde se hacen más de 270.000 tartas al año, muchas de las cuales se venden en todo el mundo.
RECETA Hoy te vamos a enseñar a elaborar la receta completa para hacer un bizcocho Red Velvet. Esta es una receta muy conocida y que es muy llamativa por los colores del bizcocho. Ingredientes para el bizcocho: - Harina, 300 gramos - Azúcar, 280 gramos - Mantequilla, 130 gramos - Buttermilk, 1/4 de kilo - Levadura, una cucharada pequeña - Sal fina - Colorante, dos cucharadas - Esencia de vainilla - Bicarbonato, una cucharadita - Vinagre de vino - Cacao en polvo, 20 gramos Ingredientes para la crema de queso: - Queso cremoso, 425 gramos - Azúcar glass, 500 gramos - Mantequilla, 200 gramos Preparación: El famoso bizcocho Red Velvet, también conocido como bizcocho Terciopelo Rojo, es un bizcocho reconocible por ser totalmente blanco por fuera y por dentro de un color rojo intenso, de ahí el sobrenombre de Terciopelo Rojo. Es un bizcocho muy atractivo visualmente y muy rico de comer. Es un poco más elaborado de lo normal, pero te vamos a dar las indicaciones para hacerte la preparación más sencilla. Vamos con la receta. Comenzamos a elaborar este bizcocho Red Velvet poniendo en un bol la harina, la levadura, el bicarbonato, el cacao en polvo y la sal. Por otro lado vamos a mezclar el buttermilk , el extracto de vainilla, el vinagre y el colorante. Removemos para mezclar todo y reservamos. El buttermilk no es otra cosa que el suero de la mantequilla, un líquido que se consigue tras quitar la mantequilla a la nata ya fermentada. Se emplea normalmente en repostería, aunque en algunos países se suele tomar como bebida. A continuación vamos a echar la mantequilla y el azúcar en otro recipiente, batimos con intensidad hasta que nos quede la mezcla esponjosa. Ahora vamos agregando los huevos uno a uno, vamos batiendo cada vez que echamos un huevo hasta que todos queden perfectamente integrados. El siguiente paso será agregar las dos mezclas anteriores, primero la de harina y después la de buttermilk. Batimos para mezclarlo todo hasta obtener una masa homogénea. Ahora la repartimos por tres moldes diferentes y los horneamos durante una media hora a 180 grados de temperatura. Merece la pena encender el horno y precalentarlo antes de ponernos a realizar la receta, para tenerlo ya listo cuando acabemos. Cuando los tres bizcochos estén bien hechos los sacamos y dejamos enfriar un rato a temperatura ambiente. Ya solo queda preparar una cobertura de crema de queso. La cobertura la prepararemos batiendo los tres ingredientes con una batidora de varillas, hasta obtener una crema con la textura correcta y con los ingredientes bien integrados. Para acabar hay que montar los tres pisos del bizcocho, untando esta crema entre ellos y luego por el exterior. Y así terminamos el bizcocho Red Velvet. Verás cómo te encantará.
HISTORIA El moderno gofre tiene sus orígenes en las elaboraciones hechas con hierro pesado en la cocina medieval.1 Los hierros de hacer waffles consistían en dos placas de metal ('waffer') pesadas conectadas con anillas y portables con unos brazos de madera. Algunas de estas gofreras tenían en los grabados de las placas los diseños del propietario así como sus blasones o paisajes, en lugar de la actual celda de abeja que imprime esa forma de rejilla al waffle. Estas placas se empleaban para elaborar diferentes variedades de waffles. "Wafer" (la placa metálica con la que se elaboraban en la antigüedad) y "waffle" pueden compartir en inglés raíces etimológicas comunes. Wafre ("wafer") es una palabra empleada por el inglés medio en el año 1377, adoptada por el bajo alemán como wâfel, con algunas modificaciones de la l en una r. El holandés moderno emplea wafel, francés Gaufre y de esta forma da origen al gofre en español, en alemán waffel, todos los significados de "waffle" comparten el mismo origen. Gofrera moderna. Los gofres belgas se preparan a base de una masa de levadura, a menudo aligerada con clara de huevo batido, con el objeto de no solo aligerar sino que quede una textura crujiente al final. Este tipo de gofre se suele encontrar en los puestos callejeros de las ciudades de Bélgica (y en gran parte de Europa) y se sirve caliente recubierto de edulcorantes diversos: azúcar, miel, chocolate, etc. Puede ser servido como postre acompañado de frutas y nata o con helado. El gofre de Lieja o Liège waffle (de la ciudad de Liège, al este de Bélgica) es un gofre que se suele servir caliente en los puestos callejeros. Se elabora fresco a partir de las gofreras en pequeñas tiendas, es posible comprarlo pre-cocinado en los supermercados. Es mucho más pequeño, dulce y denso que los "gofres belgas" y posee una característica que lo distingue: una capa de caramelo líquido que lo recubre, resultado de una adición en el último minuto a la masa de un sirope, dándole un sabor distintivo. La mayoría de los gofres de Lieja se sirven sin ningún acompañamiento, aunque es posible darles sabor con vainilla o canela, a veces se sirven con toppings tales como frutas, cremas, y chocolate. El gofre de Lieja fue inventado por un cocinero del principado de Liège en el siglo XVIII. Gofres norteamericanos,4 son muy comunes en los Estados Unidos y se elaboran con una masa de levadura en polvo, en lugar de las tradicionales levaduras. Se suelen servir como un alimento dulce en los tradicionales desayunos, cubierto de mantequilla y diversos siropes, pueden encontrarse en diversos platos salados tales como el chicken and waffles. Por regla general son densos y más finos de que los gofres belgas. Los gofres fueron introducidos por primera vez en Norteamérica en el año 1620 por los colonos procedentes de Holanda. Thomas Jefferson hizo traer una gofrera de hierro fundido de Francia y se establecieron los waffle frolics o festivales que se dieron posteriormente tan populares en el siglo XVIII. Los gofres americanos pueden acompañarse tanto como alimentos dulces (siropes, azúcares espolvoreados, miel, etc) como salados (estofados de judías, por ejemplo). Virginia waffles o gofres de Virginia5 tienen la particularidad de estar elaborados de harina de arroz o harina de maíz en lugar de harina de trigo. En el Reino Unido se puede encontrar una variedad denominada potato waffle y es generalmente servido con alimentos salados, suele tener la forma de un gofre y está elaborado de patata, aceite y diversas salsas. Estos gofres pueden ser cocinados al horno, a la parrilla, preparados en una tostadora o fritos, siendo servidos tanto como plato de acompañamiento o un simple snack. Gofre al estilo de Hong Kong en Hong Kong se denomina «pastel de rejilla» y se trata de un gofre que se vende en puestos callejeros y es comido caliente. Son muy similares a los tradicionales gofres europeos pero de mayor tamaño, de formas redondeadas y divididos en cuatro cuartos. Se suelen servir como snack. Se suele untar con mantequilla, crema de maní y/o azúcar y se dobla en un semicírculo para ser ingerido. En la receta se suele emplear huevo, azúcar, leche evaporada, etc. para darle un sabor dulce. Por regla general es ligero y nada denso. Los gofres tradicionales de Hong Kong tienen un sabor y unos aromas muy pronunciados a yema de huevo. Se suelen elaborar con otros sabores como chocolate, melón y a veces se pueden encontrar con diferentes colores.
El día internacional del gofre se celebra el 25 de marzo.
HISTORIA La panna cotta posee la magia de un flan con un matiz lácteo y una textura gelatinosa. Os contamos los orígenes de este postre y una receta. Me encanta ese momento de sumergir una cuchara en una suntuosa panna cotta, bañada en una delicada salsa de frambuesa. Esta auténtica delicia posee la magia de un flan con un matiz lácteo y una textura gelatinosa. Aunque su origen es un misterio, se cree que este postre típico de la región italiana del Piamonte nació en la región de las Langhe, situada al sureste de Turín, a principios del siglo XIX. En aquella época había excedente de leche y una mujer de origen húngaro decidió aprovecharlo creando esta delicia. Esta receta vendría a su vez de otra que se realizaba en la edad media en el Valle de Aosta. Las recetas antiguas no incluían gelatina, pero en aquella época utilizaban un subterfugio que consistía en hervir las espinas del pescado para extraer su colágeno y convertirlo en gelatina. En otras ocasiones utilizaban simplemente clara de huevos para darle firmeza. En esos tiempos tampoco se utilizaba el azúcar porque era un ingrediente de importación demasiado caro. Con el paso del tiempo la receta básica de este divino postre se compuso de los ingredientes que lo conforman en la actualidad: nata, leche, azúcar y gelatina. Y como no podía ser de otra manera, este dulce traspasó fronteras y hoy en día es ampliamente apreciado en todo el mundo. En otros países se encuentran versiones parecidas de este postre como la bavaroise suiza que se compone de gelatina, crema inglesa y nata montada. Paradójicamente, aunque su nombre traducido literalmente del italiano significa “nata cocida”, su preparación no necesita de un gran esfuerzo en la cocina. La leche y la nata, se cocinan por un breve periodo de tiempo junto al azúcar y el aroma de vainilla y luego se añaden a un agente espesante (frecuentemente gelatina) que hace que este sencillo pudding adquiera firmeza al enfriarse. Dada la simplicidad de su preparación, incluso un cocinero novato podría atreverse con ello. Lo único necesario es prepararlo con antelación para que tenga suficiente tiempo de enfriarse. Panna cotta El contrapunto perfecto es una salsa de fruta (fresas, moras, frambuesas…) o compota de frutas (albaricoques, melocotones…) pero también combina a la perfección con chocolate derretido, coco, caramelo, ron, vino de marsala y un toque de menta o jengibre. Y si lo que quieres es un postre único y perfumado, nada mejor que mezclar los ingredientes con miles de sabores diferentes dejando volar la imaginación. Siempre es mejor añadir todos los acompañamientos una vez que el postre tenga la consistencia deseada. Panna cotta Por lo general se sirve frío y la tendencia actual es la de servirlo en vasitos individuales. Es recomendable consumir la panna cotta recién hecha y como mucho refrigerarla un día en la nevera en un recipiente hermético. De acuerdo con la tradición más antigua de Piamonte, la panna cotta debe dejarse enfriar en moldes forrados con caramelo para dar más sabor al postre. Un postre ideal para todos Tanto si es una gran ocasión o una cena entre amigos este cremoso postre siempre sale victorioso. Por si fuera poco la panna cotta es ideal para los alérgicos al gluten y también es interesante saber que dependiendo de los ingredientes utilizados puede ser apta para vegetarianos, intolerantes a la lactosa o veganos. Los vegetarianos pueden disfrutar de este clásico italiano sustituyendo la gelatina por agar-agar (gelatina vegetal de origen marino). Los intolerantes a la lactosa pueden sustituir el lácteo por leche de almendras, leche de coco o simplemente leche sin lactosa. Y los veganos pueden sustituir la gelatina por gomas vegetales o almidón de tapioca. Los incondicionales de la receta antigua prefieren utilizar claras de huevo para dar consistencia a la panna cotta, creando una textura sedosa que se derrite en la boca. Panna cotta
Podemos darle un sabor ligero mezclando leche con puré de frutas o uno más intenso utilizando sólo nata. La parte más difícil es lograr la consistencia y textura correcta; debe ser firme, lisa y sedosa, con una suave oscilación. La clave, además de usar ingredientes frescos, es utilizar la cantidad de gelatina necesaria para que la panna cotta no se deshaga en capas de crema y leche, con cuidado de no abusar para que no llegue a ser demasiado elástica, con textura de caucho. Un buen truco consiste en enfriar la panna cotta sobre hielo hasta que empiece a cuajar.
HISTORIA Banana split, en algunos sitios conocido también como helado de banana o barco de banana, es un postre principalmente hecho de helado y plátano. En su forma clásica está servido en un recipiente alargado. Su preparación consiste en un plátano que es cortado en dos longitudes (de ahí su nombre en inglés "split"). Existen diversas variaciones, pero la versión clásica está hecha con bolas de helado de vainilla dulce, chocolate con leche y fresa con trozos, servidos en hilera. Se acostumbra usar rodajas de fresa sobre el helado de vainilla, jarabe de chocolate sobre la fresa y fresa sobre el chocolate. Es adornado con nueces, crema batida y una cereza en la cima. A partir de ahí existe otra ciudad, Wilmington, en Ohio, que afirma ser el lugar donde nació la receta original en 1907 a partir de un concurso de repostería para elegir un nuevo postre con el que atraer a los estudiantes del Wilmington College. A pesar de que Latrobe está generalmente aceptado como el lugar de nacimiento del postre, la controversia reside en las pocas pruebas físicas existentes por parte de ambas ciudades.
La cadena Walgreens, a partir de su fundador Charles Rudolph Walgreen, está acreditada como la empresa que popularizó el alimento al incluirlo como uno de sus postres estrella en sus cartas. historia David Evans Strickler, er un farmacéutico de 23 aprendices en la farmacia de la borla, ubicado en la calle 805 Ligonier en Latrobe, Pennsylvania, que disfrutaba inventando helados en la fuente de soda de la tienda, inventó el plátano triples helado sundae sede en 1904. El sundae originalmente cuesta 10 centavos, dos veces el precio de otros helados, y prendió con los estudiantes de la cercana universidad de San Vicente. Noticias del helado se extendió de boca en boca por los estudiantes, a través de la correspondencia, y en las convenciones profesionales. Strickler fue a comprar a la farmacia, nombrándolo Farmacia de Strickler. La ciudad de Latrobe celebra el 100 aniversario de la invención de la fractura de plátano en el año 2004 y, en el mismo año, el Ice Cream minoristas Asociación Nacional de certificados de la ciudad como su lugar de nacimiento. Poco después de su invención por Strickler, un Boston helado empresario tuvo la misma sundae, con un pequeño defecto - sirvió a su fracturas de plátano con los plátanos sin pelar hasta que descubrió que la gente prefería los pelados.
Wilmington, Ohio también reclama una conexión temprana. En 1907, el dueño del restaurante Ernest Peligro quería atraer a estudiantes de Wilmington Colegio durante los días lentos de invierno. Se organizó un concurso de empleados para llegar a un nuevo plato de helado. Cuando ninguno de sus trabajadores estaban a la altura, que divide un plátano longitudinalmente, lo tiró en una fuente alargada y creó su propio postre. La ciudad conmemora el evento cada mes de junio con un Festival Banana Split.
Historia actual, allá por la Antigua Grecia, en concreto en la isla de Samos. En la Antigua Grecia este pastel de queso se consideraba una auténtica fuente de energía y no en vano era alimento de los primeros atletas de los juegos olímpicos cuando estos comenzaron en el año 776 a.C, aunque no fue hasta el año 230 d.C cuando al escritor Ateneo se le atribuyó la autoría de la primera receta escrita del pastel de queso, en aquellos tiempos simplemente se calentaba el queso triturado en una cacerola de cobre con miel y harina para posteriormente dejarlo enfriar y servir. Cuando Grecia fue conquistada por los romanos, la tarta de queso se convirtió en un motín de guerra. Ellos modificaron la receta incluyendo huevo y horneándola entre ladrillos calientes, la rebautizaron con el nombre de libuma y era un pastel que solo se servía en ocasiones muy especiales. El pastel de queso en Estados Unidos Historia del cheesecake Con la extensión del Imperio Romano, la tarta de queso llegó al resto de los países de Europa, en donde cada uno fue modificando la receta original según sus gustos y tradiciones culinarias autóctonas. No fue hasta el siglo XVIII cuando este pastel comenzó a parecerse tal y como lo conocemos hoy en día, hasta que finalmente llegó a América llevada por los primeros colonos europeos. La adición del queso crema a la receta no llegó hasta 1872 cuando un fabricante quesero de Nueva York trataba de reproducir una variedad de queso francés, por casualidad obtuvo un queso suave y cremoso que años más tarde distribuyó envuelto en papel de aluminio y vendido en tiendas locales bajo el nombre de Philadelphia Cream. Fue en 1928 cuando la Compañía de Queso Kraft compró esta pequeña fábrica y aún todavía distribuye el queso crema conocido por todos. El cheesecake es desde principios del siglo XX un icono dulce para los neoyorquinos, cada cafetería se precia de tener una versión propia de este pastel en sus menús, aunque la autoría de la versión genuina se le atribuye a Arnold Reuben, un joven alemán que llegó a Estados Unidos para dedicarse a la restauración y que tras ser invitado a una cena donde probó una tarta de queso muy especial no paró hasta conseguir su propia versión, la del cheesecake neoyorquino. El cheesecake en el resto del mundo Sernik Sernik, pastel de queso polaco Pero no solo en Nueva York es el lugar donde se podrá encontrar un delicioso cheesecake, en ciudades como Chicago tienen una versión con crema agria, y en St Louis se le rellena con una capa adicional variada entre la crema de queso. El resto del mundo también elabora su propia tarta de queso, en Italia con queso mascarpone, ricotta y miel, los griegos utilizan feta o Mizithra, los alemanes añaden queso cottage y no realizan la base con galletas, sino con masa recién preparada. Lugares como Polonia tiene su propia versión llamada sernik o con ingredientes diferentes como en Japón donde combinan claras de huevo y almidón de maíz, e incluso existen por el mundo versiones con quesos azules, chiles picantes, marisco y tofu entre otros ingredientes.
Lo cierto es que tras cuatro mil años de vida pocos son los que no se rinden todavía a un deliciosa porción de tarta de queso o cheesecake.
historia en español La historia de la pizza comienza probablemente con la historia del empleo del pan por parte de la humanidad. Se tiene constancia de que en la antigua Grecia (cuna de los panes planos) donde ya se servía el plakuntos decorado con hierbas, especias, ajo y cebolla, en la época de Darío I el Grande (521-486 a. C.) los soldados persas tomaban pan plano con queso fundido y dátiles por su parte superior,1 y Virgilio en la Eneida menciona un plato similar.2 Muchos autores afirman que la pizza, tal y como se conoce en la actualidad, procede de la ciudad de Nápoles (Italia) y aparece como plato popular entre los napolitanos, en algún instante no definido del siglo XVII. Es pues que la pizza nace de un alimento elaborado por los habitantes humildes de la ciudad de Nápoles y la composición no fuera tan variada como la actual. Los panes planos y las preparaciones fundamentadas en ellos, como la pizza, son típicos de las cocinas mediterráneas. De esta manera, se tiene la antigua "focaccia" (alimento muy popular entre los soldados romanos) que se remonta a los antiguos etruscos, la coca (que posee variantes dulces y saladas) de la cocina española, el pan pita griego y relacionado con la turca "pide", la africana injera. Panes similares existen fuera del área del mediterráneo entre ellas se encuentra el indio Indian "paratha" y el alemán "flammkuchen". La existencia de estas variantes locales ha hecho que la denominación de la «pizza» haya quedado diluida en una infinidad de variantes regionales. La pizza es una de las comidas rápidas más internacionales (junto con la hamburguesa), que se ha extendido desde Nápoles al resto de Italia y después al mundo, debido quizás a la inmigración italiana a diversas partes, diáspora que sacó fuera de las fronteras este plato. Desde la invención, la pizza ha sufrido muchas modificaciones regionales, por ejemplo en Roma es muy popular la pizza al taglio, en Liguria la sardenara, en Sicilia la sfincione, etc. Y fuera de Italia en México la pizza mexicana, la árabe manakish, en EE. UU. la chicago-style pizza, la francesa pissaladière, etc. Los orígenes Es muy posible que los primeros panes elaborados con una especie de masa de cereales (un porridge) puesta al sol, o a una fuente de calor como puede haber sido una piedra, llevara algún condimento encima.5 La pizza entendida de su forma más simple: como la mezcla de una masa de pan elaborada al horno y que se cubre posteriormente con salsa de tomate y queso. Necesita de la concurrencia de todos sus ingredientes para establecer su origen. El pan y el queso son alimentos ciertamente antiguos en la historia de la alimentación. El pan acompaña la humanidad desde el 8000 a. C. y el queso se remonta a tiempos más remotos. Mientras que el tomate aparece en Europa ya en el siglo XVI (proveniente de Sudamérica), no es aceptado por la población como un alimento hasta finales del siglo XVII Es decir, el origen de la pizza entendida actualmente, no puede datar de antes del siglo XVII A pesar de ello, es muy posible que existiesen variantes sin salsa de tomate en la gastronomía de Italia, un ejemplo es la focaccia. Autores romanos describen en la literatura alimentos similares, un caso es Catón el Viejo que hace una descripción de la comida del romano medio en forma de pan plano aliñado con diversos condimentos. De la misma manera, Marcus Gavius Apicius que escribió el único libro de cocina romana que ha sobrevivido: De re coquinaria, menciona la elaboración de numerosos panes planos aliñados en su superfice con aceite de oliva, perejil, orégano, etc. Es muy posible que se sirvieran abiertas y que posteriormente se plegaran sobre sí mismas para dar lugar al calzone. La Proto-pizza El tomate abre un capítulo especial dentro de la historia de la pizza. La literatura romana y griega muestra como el empleo de panes planos es muy típico de las culturas mediterráneas, y tal y como se describe el pan y el queso ya existían anteriormente como alimento combinado.1 Se sabe que los etruscos aliñaban sus panes planos con diversos ingredientes (olivas, pasas, hierbas aromáticas, etc.) con el objeto de ser servidos durante las comidas. Los panes planos existentes en la península italiana son: schiacchiata, piadina, farinata y panelle. Todos ellos son panes planos originarios de la pizza, pero uno de los panes que suelen apuntar los historiadores es el laganae que posteriormente se conoció como picea. El tomate llega a Italia en bajeles españoles en el año 1554 Tal y como se ha mencionado, siglos antes el tomate fue uno de los ingredientes incorporados tardíamente a la pizza. Esta fruta había sido traída a Europa tras el descubrimiento de América procedente de las regiones del actual Perú, y ya en el siglo XVI aunque presente en las plantaciones europeas no se comía por la creencia de que era venenoso (así como otras frutas de la familia de las Solanaceae). No obstante fue empleado como alimento en Italia en el año 1544, por primera vez y se denomina pomi d’oro (‘manzana de oro’) Sin embargo es a finales del siglo XVIII en las áreas pobres de los arrabales de Nápoles cuando se añadió tomate a un pan plano elaborado con levadura y de esta manera nació la pizza. Es posible que el deseo de innovación, o incluso la simple necesidad, fuera el origen de añadir salsa de tomate en su parte superior sobre un pan plano convirtiéndose en la pizza que conocemos en la actualidad. La pizza ganó popularidad y pronto se convirtió en una atracción de las personas que venían desde fuera a visitar la ciudad y que se aventuraban a entrar en las zonas pobres a probar esta especialidad local. Se sabe que antes de la llegada del tomate a Italia, los napolitanos preparaban lo que hoy en día se denomina «pizza blanca» elaborada con ajo, perejil y aceite de oliva. En algunas ocasiones se empleaba un queso denominado caciocavallo (queso elaborado en aquella época con leche de yegua y que hoy en día se elabora con leche de búfala), o con un pequeño pescado denominado cecenielli («Pizza con i cecenielli»). Algunos historiadores se aventuran a decir que la aparición del tomate en las denominadas pizzas blancas se debe a la competencia que querían hacer los vendedores de pizzas a los vendedores de spaghetti (que ya ponían tomate en sus platos) Este casamiento entre el pan plano y el tomate en forma de salsa se produce a comienzos del siglo XVIII. La famosa pizza marinara data de 1734 Se piensa que la palabra «pizza» proviene de pinsa, participio pasado del verbo latino pinsere, que significa ‘machacar’, ‘presionar’, ‘aplastar’. Esta descripción etimológica hace referencia a la manera de elaborar la masa de la pizza, así como a su origen en una forma de pan plano, aplastado sobre el piso del horno. Nápoles y sus pizzaioli Antigua pizzería Port’Alba en Nápoles, probablemente la primera pizzería del mundo. La antigua pizzería Port’Alba (‘puerta blanca’), en la ciudad de Nápoles, es considerada como la primera pizzería del mundo. En 1738 empezaron a producir pizzas para los viandantes y en 1830 se expandieron a una especie de pizzería-restaurante con mesas y camareros. Hoy en día sirven pizza bajo las mismas premisas. Hacia 1830, el escritor francés Alexandre Dumas (padre) describe la pizza en la corte de Nápoles en su novela Le corrícolo.11 Dumas describe la pobreza de la gente que habita la ciudad, a los que denomina lazzaroni (‘lazarones’, como evocación al pobre Lázaro, personaje bíblico) y describe cómo esas gentes humildes desayunan, almuerzan y cenan un pan plano al que añaden diversos ingredientes: «En Nápoles se elaboraba con aceite de oliva, tocino, queso, tomate y anchoas en salazón». El empleo de queso mozzarela (procedente de leche de búfala) se introduce en Italia debido a las invasiones de poblaciones procedentes de Asia. La cocina napolitana es muy estricta con la elaboración de su pizza. Los puristas como los dueños de la famosa pizzería Da Michele, en vía C. Sersale (fundada en 1870) consideran que ahí solo se deben servir las dos pizzas «verdaderas»: la marinara y la margherita. La marinara es la más antigua y tiene un recubrimiento de salsa de tomate, orégano, ajo, aceite de oliva y algo de albahaca. El nombre «marinara» (‘marinera’) no se debe a que antaño esta pizza llevara pescado (como se cree popularmente) sino por ser la comida de los pescadores cuando retornaban de sus actividades en la bahía de Nápoles. La pizza «margherita» se atribuye a un tal Raffaele Espósito. Este Espósito trabajó en la pizzería Pietro... e basta così (literalmente ‘Pedro... y así es suficiente’), que fue fundada en 1780 y que hoy en día sigue operando bajo el nombre de Pizzería Brandi.13 ). En 1889, para celebrar la visita del rey Umberto I y la reina Margherita Teresa de Saboya, Espósito inventó tres pizzas diferentesLa pizza elegida por la reina de entre las tres fue aquella que por sus contenidos le recordaba la bandera de Italia: verde (hojas de albahaca), blanco (queso mozzarella) y rojo (tomates). En honor de la reina, a esta pizza se la denominó «pizza Margherita». La pizza se hace popular en Italia La pizza va muy poco a poco expandiéndose a lo largo del territorio italiano y además deja de ser una comida de gente humilde para acercarse a las clases aristocráticas. De esta forma la reina Maria Carolina d'Asburgo Lorena (1752-1814), esposa del rey de Nápoles, Ferdinando IV (1751-1821), hizo construir un horno especial en su palacio de verano de Capodimonte con el objeto de servir pizzas a sus invitados. La progresión de este alimento entre la aristocracia europea llega a diversos lugares de Italia, y en cada localidad la pizza se prepara básicamente igual pero con ligeras variaciones y con el empleo de ingredientes lugareños. La emigración de habitantes del sur al norte hace que que las panaderías elaboren la pizza en diferentes localidades del territorio italiano, sobre todo cuando estos locales estaban regentados por napolitanos. No obstante la pizza era entendida por la población italiana como una especialidad regional a lo largo del siglo XIX, y no fue hasta antes de la Segunda Guerra Mundial cuando empieza a propagarse de forma considerable a lo largo del territorio. Se sabe este efecto de expansión regional por los libros de cocina anteriores a la época de Mussolini, que si hacían referencia a la pizza la mencionaban como una especialidad napolitana. Fue la emigración interior de napolitanos, e italianos del sur, los que finalmente iniciaron la dispersión del conocimiento de la elaboración de la pizza en diversas regiones de Italia. Las tropas aliadas, tras la contienda de la segunda guerra mundial ayudaron de alguna forma a esta dispersión ya que las tropas estacionadas en ciertas partes del sur de Italia, al desplazarse al norte reclamaban las pizzas que habían comido, haciendo de la venta de pizzas un negocio rentable. La pizza sale de Italia Imagen habitual en las grandes ciudades de finales del siglo XX, una pizzería en la esquina. Los inmigrantes napolitanos e italianos llevaron sus costumbres culinarias a diversas partes del mundo, de esta forma en Estados Unidos los panaderos italianos de Nueva York empiezan a elaborar pizzas en 1902 a las colonias de inmigrantes establecidas en la ciudad.3 Uno de los primeros panaderos italo-americanos en reclamar la elaboración de la primera pizza en América es Gennaro Lombardi en 1905 conocido en la actualidad como "Patriarca della Pizza" y cuyo restaurante es Lombardi's en Little Italy, Manhattan (en la 53 1/2 Spring Street). A finales del siglo XIX salen de Italia cerca de cuatro millones de Italianos con destino a América. En los años 1920s la pizza era un alimento habitual en las festividades y ferias italianas de norteamérica. Su competencia con otras comidas étnicas era fuerte, pero fue tras la Segunda Guerra Mundial cuando empezó a popularizarse fuera de las colonias de inmigrantes italianos existententes en el mundo y en especial en Estados Unidos. Pronto se abrirían pizzerías con una nueva forma de entender los negocios de restauración: la franquicia. En Europa la propagación de la inmigración italiana subía por el norte hacia Alemania, esta inmigración hizo que se hiciera popular en este país la elaboración de pizzas, pero su evolución no fue tan significativa como en Estados Unidos. Los soldados americanos acostumbrados a comer pizzas durante la Segunda Guerra Mundial, hicieron que la demanda creciese en EE.UU. En EE. UU. se llegó a denominar en los primeros momentos como "tomato pie" (Torta de tomate). al regresar tras la contienda y esto hizo que la popularidad creciera a lo largo de los años cincuenta. Los actores, los periodistas y las celebridades de origen italiano aparecían y mencionaban al público su devoción por la pizza. Algunos actores como Dean Martin muestran en canciones de la época: "When the moon hits your eye like a big pizza pie, that's amore" (Cuando la luz de la luna se refleja en tus ojos como una gran pizza: eso es amor). Esta popularidad impulsa en 1957 a los hermanos Celentano (Celentano Brothers) a patentar y comercializar por primera vez pizzas congeladas, pronto se convertiría la pizza en uno de los alimentos congelados por excelencia en EE.UU. y en el resto del mundo. La sociedad empieza a motorizarse a lo largo de los años cuarenta y en los sesenta esta forma de vida da luz a un concepto nuevo de alimentación: "fast food". Las franquicias impulsaron la dispersión de otros alimentos "fast food" como puede ser la hamburguesa o el hot dog y su éxito pronto se probó con las pizzas. La pizza se expande en esta forma de negocio durante los años 1950s gracias a la idea de diversos empresarios que quieren ofrecer la posibilidad de ofrecer. La primera franquicia se abrió en Estados Unidos y se denominaba Shakey's Pizza y comenzó su operación en 1954.4 La siguiente franquicia que se expandió fuera del territorio fue pizza Hut que empezó sus operaciones 1958 gracias a un estudiante de 18 años (Frank Carney) que vio posible abrir un negocio de este tipo. Pizza en la actualidad La Associazione Verace Pizza Napoletana ("Asociación para auténtica pizza napolitana") fue fundada en 1984 y solo reconoce la Marinara y la Margherita, y establece un número fijo de reglas para su elaboración. Estas incluyen la elaboración de la pizza en horno con leña, a 485 °C durante no más de 60 a 90 segundos; que la base debe estar hecha a mano, que el tamaño de la pizza no debe ser más de 35 cm en diámetro o que no debe ser más gruesa de un centímetro en el centro, etc. Las pizzerías más famosas y tradicionales en Nápoles son: Da Michele, Port'Alba, Umberto, Brandi, Di Matteo, Sorbillo, Trianon y Luigi Lombardi Di Santa Chiara. La mayoría de ellas se encuentran en el centro histórico de la ciudad. Algunas de ellas tienen sus propias reglas, por ejemplo, las pizzas de "San Marzano" emplean tomates cultivados en las laderas del Monte Vesubio y solo aceite de oliva vertido en dirección de las agujas de reloj. Las bases de la pizza se diferencian en diversos lugares de Italia en Nápoles es blanda pero en Roma son crujientes. En Italia es popular la "pizza al taglio" que se trata de una pizza rectangular que lleva una variedad de ingredientes.
En 1983 Carmela Vitale, de Dix Hills, estado de Nueva York (Estados Unidos) inventa el guardapizza bajo patente (Nº 4 498 586) fue registrada el 10 de febrero de 1983 y aprobada el 12 de febrero de 1985.18 Una compañía italiana diseñó en 2010 una caja de pizza que incluye un guardapizza en el propio cartón. En el mes de diciembre de 2009, la pizza napolitana fue reconocida con un status geográfico especial (Denominación de Origen) por la Unión Europea.